domingo, 25 de septiembre de 2011

Hoy es uno de esos días que no has tenido tiempo para deprimirte.


El tiempo va sin pilas. Los trenes no esperan y se largan. El pelo hay que cortarlo. Los capuchones de los bolígrafos se pierden. Las uñas crecen. Los helados engordan. Las palabras son inversamente proporcionales a todo lo que queremos decir. La batería de los móviles siempre falla. Las miradas ya son sin compromisos. Las drogas un medio de vida. La música pierde interés por sus letras. Las personas a las que más quieres desaparecen. Los zapatos se desgastan. Con el chocolate te salen granos. El amor se denuncia por malos tratos. Cuando el cielo es azul, llegan las nubes. Las arrugas salen sin querer. Los sueños siempre llegan con retraso. La ropa que más te gusta se queda pequeña. El pasado te hace rebobinar tu vida. Los días martes y trece conspiran contra a ti. Los besos se agotan. Hay abrazos forzados. La esperanza desespera. Las leyes se imponen sin venir a cuento. El tabaco mata. Cuando crees que estas bien, es cuando peor estás. El alcohol te daña el hígado. Los lunes son odiosos. Los estados de ánimo no se controlan. Las relaciones se destiñen. Las resacas no se pueden omitir. Los compromisos se desentienden. El verano no dura para siempre. Las ayudas se devuelven. Las luces se funden. Tu maleta pesa más de la cuenta. Los autobuses marean. Los sentimientos se confunden. Los semáforos siempre se ponen colorados si los miras. Los bordillos están dónde no te los esperas. Cuando te mira todo el mundo, la lias. Las prisas te retrasan. Los momentos son instantes. Los perros ladran por que sí. Los reyes magos no existen. Y los gatos son muy perros. Los tipos malos son muy malos y los tipos buenos no son tan buenos…

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